Cada persona tiene algo muy especial: su propio espacio. Ese espacio es como una burbuja invisible que nos acompaña a todas partes. Dentro de esa burbuja están nuestro cuerpo, nuestras emociones, nuestros pensamientos y nuestras cosas.
A veces necesitamos estar cerca de los demás, y otras veces necesitamos un poco de distancia o tranquilidad. Respetar el espacio personal significa saber cuándo podemos acercarnos y cuándo es mejor preguntar o esperar.
Cuando respetamos el espacio de los demás:
• Evitamos enfados y discusiones.
• Cuidamos a las personas que tenemos alrededor.
Formas de respetarlo:
o Intimidad: Tocar la puerta antes de entrar, cerrar la puerta del baño y no revisar pertenencias ajenas.
o Comunicación: Preguntar antes de asumir que se puede tocar, abrazar o invadir el espacio de alguien.
o Señales no verbales: Observar si la otra persona se aleja o se siente incómoda.